Leo es un niño segoviano que sufre una enfermedad rara: Fémur corto
congénito. Esto significa que nació con una de sus piernas cinco
centímetros más corta. Esa diferencia entre una y otra pierna, lejos de
solucionarse con el tiempo, se acentuará, según han advertido los
médicos, pudiendo llegar a producirse una diferencia de 25 centímetros,
lo que puede provocar que haya que amputar una de las piernas del
pequeño.
Para evitar esta terrible situación, sus padres, el segoviano Benjamín
Granados y su mujer, Lawrenta Itoya, han iniciado una valiente lucha
para recaudar los casi 180.000 euros que necesitan para operar a Leo y
salvar así su pierna. Por cada tonelada de tapones que consigan, la
familia recaudará 150 euros. Por eso, son muchos ya los que han querido
sumarse a la lucha que mantienen los padres de Leo, su familia y amigos.
A esta campaña solidaria se han unido un grupo de empresas y comercios
segovianos, con la colaboración del Colegio Claret, donde este miércoles
se ha presentado la familia, que ha querido dar las gracias y ayudar a
otras familias que estén pasando por lo mismo.
Colabora en la recogida de tapones para ayudar a salvar su pierna y dar esperanza a niños con Fémur Corto Congénito.